La inflación bajó a 3.62% — y eso es mejor noticia de lo que parece

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El INEGI publicó la semana pasada un dato que pasó casi desapercibido en los titulares: la inflación anual en México se ubica en 3.62% en la primera quincena de octubre. El mismo indicador hace un año era 3.63%. No es un desplome dramático, pero es estabilidad — y en el contexto de lo que viene en las próximas semanas, es exactamente la señal que el emprendedor debería estar leyendo con atención.

Porque una inflación controlada en la antesala del Buen Fin, los aguinaldos y la temporada navideña no es un dato macroeconómico abstracto. Es una condición concreta que cambia el comportamiento del consumidor — y por lo tanto, la oportunidad del negocio.

Entendamos qué significa en términos reales. Cuando la inflación baja o se estabiliza, el poder adquisitivo del salario se recupera marginalmente. El consumidor que en 2025 llegaba al Buen Fin con el presupuesto apretado por precios que no paraban de subir, este año llega con una presión ligeramente menor. No es riqueza nueva — es que su dinero alcanza un poco más que antes. En un año en que el salario mínimo también subió, ese efecto se amplifica especialmente en los segmentos de trabajadores formales de ingreso bajo y medio: exactamente el cliente de la PyME de a pie.

El dato tiene matices que importan al negocio. La electricidad subió 18.5% tras el fin de los subsidios de verano — eso sube el costo operativo de cualquier negocio que dependa de climatización o maquinaria. El transporte aéreo y los paquetes turísticos también subieron, lo que presiona al consumidor que gasta en experiencias. Pero los alimentos básicos bajaron: limón, aguacate, naranja, jitomate. Para el negocio de alimentos y bebidas, eso es un alivio directo en el costo del producto.

La lectura que le conviene al emprendedor es esta: el consumidor mexicano llega a la mejor temporada del año con más capacidad de gasto real que hace 12 meses, con aguinaldos programados para diciembre — y algunos adelantos ya en noviembre — y con un Buen Fin de cinco días que arranca el 13 de noviembre. Esa combinación no se repite. Es una ventana que abre una vez al año.

La pregunta no es si el ambiente macroeconómico es perfecto — no lo es. La pregunta es si tu negocio está posicionado para capturar la demanda que sí existe.


Esta semana haz el ejercicio más simple del año: calcula cuánto necesitas vender en noviembre para que diciembre llegue sin presión de caja. Ese número es tu meta del Buen Fin. Ahora trabaja hacia atrás: ¿qué oferta necesitas tener? ¿Qué canal? ¿Qué comunicación? Si no tienes ese número claro, todo lo demás es ruido. La inflación está a tu favor. El consumidor está listo. El negocio que entra con plan sale con caja.


¿Ya tienes tu meta de ventas para el Buen Fin? ¿Cómo está afectando la inflación a tu negocio esta temporada? Cuéntanos.


MODO STARTUP es una columna semanal sobre emprendimiento, negocios y tecnología. Escrita por varios columnistas bajo una misma línea editorial.

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