Felifer o Nava: la encuesta que el PAN no puede ignorar
La balanza interna panista se ha movido tres veces en el año. A nueve días de la definición, ninguno de los dos tiene la cancha ganada.
A nueve días de que el PAN anuncie su candidato a la gubernatura de Querétaro, el partido tiene un problema que las encuestas llevan meses documentando y que ningún comunicado oficial ha resuelto: no hay consenso. La medición más reciente — CE Research del 21 de septiembre — coloca a Felifer Macías con 45% de las preferencias internas frente a 23% de Luis Nava y 22% de Agustín Dorantes. Felifer arriba, caso cerrado. Excepto que tres meses antes, FactoMétrica colocaba a Nava con 33.2% y Felifer con 19.9%. Y en junio, Rubrum daba a Nava 53.8% contra 46.2% de Felifer. La misma pregunta, tres encuestadoras distintas, tres respuestas diferentes. Bienvenidos a la interna panista más confusa de la historia reciente del estado.
Las diferencias entre encuestadoras no son un detalle técnico — son el síntoma de una interna que no tiene ganador claro. Cada metodología arroja un resultado distinto porque los dos perfiles apelan a segmentos diferentes del electorado panista. Felifer domina entre los votantes más jóvenes, los municipios urbanos y quienes valoran la presencia en redes sociales y la gestión de imagen. Nava lidera entre los panistas más tradicionales, los municipios del interior del estado y quienes priorizan la experiencia de gobierno y la estructura territorial. Son dos partidos dentro del mismo partido, y el mecanismo que el PAN usará para decidir — encuestas internas a finales de septiembre — tendrá que elegir cuál de los dos ADN es el que va a la boleta.
En una encuesta interna, quien define la muestra define el resultado. Y quien define el resultado define al candidato. Eso no es un proceso neutro.
En los eventos también se nota la diferencia de perfiles. Felifer ha apostado por la visibilidad ciudadana desde el cargo: el Segundo Informe de Resultados con el gabinete en la calle a las 5:30 de la mañana, las reuniones con adultos mayores, la Zona Fest del Mundial, la presencia constante en colonias. Es el alcalde-candidato que construye base desde la trinchera del gobierno municipal. Nava ha jugado distinto: menos visible en eventos masivos, más presente en reuniones con sectores — la CANACO, empresarios, estructuras internas del PAN — y con el respaldo silencioso de una parte del gobierno estatal que lo ve como la opción de continuidad más segura. Son dos estrategias igualmente válidas que producen números igualmente distintos dependiendo de quién pregunta y a quién.
Lo que el PAN tiene que resolver antes del 30 de septiembre no es solo quién tiene más porcentaje en una encuesta. Es qué tipo de candidato necesita para ganar en un escenario con tres partidos competitivos — PAN, Morena y MC — donde cada voto que se va a la izquierda o al naranja es un voto que ya no suma al azul. Felifer tiene más exposición y más frescura. Nava tiene más estructura y más experiencia. Los números de careos contra Nieto muestran que los dos ganan — Nava por más puntos, Felifer por menos. La pregunta que el PAN debería hacerse no es quién lidera la interna. Es quién lidera cuando la cancha se complica. Esa respuesta la tienen que dar las encuestas del 30 de septiembre. Y esta vez, el partido no puede darse el lujo de que queden dudas.
Sin Concesiones es una columna de opinión semanal de El Progresivo. Las opiniones expresadas son responsabilidad del medio.

