El Grito más caro del año: ¿quién celebra y quién trabaja?
Las Fiestas Patrias 2026 generarán en México una derrama económica de 39 mil 600 millones de pesos. Es la cifra más alta de la historia — 5.5% más que el año pasado. En Querétaro, el Centro Histórico recibirá a Pedro Fernández en concierto gratuito la noche del 15 de septiembre. Los viñedos ya tienen sus noches mexicanas con barra libre y mariachi desde 1,699 pesos por persona.
Es la noche más festiva del año. Y también la noche en que más gente trabaja.
Detrás de cada Grito de Independencia hay una economía invisible que lo hace posible. El mesero que lleva cuatro horas de pie antes de que empiece el protocolo oficial. La señora del puesto de garnachas que instaló su brasero a las tres de la tarde para estar lista a las diez de la noche. El músico de mariachi que lleva tocadas desde el mediodía y que cerrará la madrugada con las manos entumidas. El chofer de transporte que trabaja doble turno porque sabe que el 15 nadie quiere manejar. El policía municipal que no verá el Grito desde la plaza sino desde el perímetro del operativo.
<cite index=”10-1″>Concanaco identifica entre los negocios que pueden recibir mayor impulso durante las fiestas a supermercados, mercados públicos, tiendas de conveniencia, restaurantes, establecimientos de entretenimiento, transporte local, mariachis y agrupaciones musicales, así como vendedores de banderas, ropa y artículos conmemorativos.</cite> Son exactamente los giros donde trabaja la gente que menos puede tomarse la noche libre.
La ley dice que el 16 de septiembre es descanso obligatorio. Eso aplica para quienes tienen un contrato formal y un empleador que lo respeta. Para el vendedor ambulante que instala su puesto de banderas frente al Centro Histórico, el 16 es el mejor día del año para vender — y también el día en que tiene que recoger todo antes de que llegue el operativo. Para la cocinera de una fondita del mercado, el descanso obligatorio es un concepto que aplica en otro Querétaro.
Y luego está el costo de acceso a la celebración misma. El concierto de Pedro Fernández en el Centro Histórico es gratuito — ese es el Grito para la mayoría de los queretanos. Pero septiembre en Querétaro también ofrece noches mexicanas en viñedos a 1,699 pesos por adulto, cenas con barra libre y fuegos artificiales, experiencias de Fiestas Patrias en hoteles boutique del Centro Histórico con precios que no necesitan anunciarse porque quien pregunta ya sabe que no son para él.
Hay varios Gritos en Querétaro el 15 de septiembre. Todos vitorean a los mismos héroes. No todos cuestan lo mismo.
No es una crítica al festejo. Nadie tiene que disculparse por celebrar a México con una buena cena y un buen vino. La alegría no es un recurso escaso y no se le quita a nadie porque alguien más la tenga.
Lo que sí merece nombrarse es quién sostiene esa alegría. La derrama de 39 mil 600 millones de pesos no cae del cielo — la generan millones de consumidores, sí, pero la hacen posible los trabajadores que están del otro lado del mostrador, de la parrilla, del volante, del instrumento.
<cite index=”11-1″>Celebrar a México también significa consumir en México. Cada compra que hacemos en un mercado, una tienda, un restaurante o un negocio familiar ayuda a mantener empleos, fortalece la economía de nuestras comunidades</cite>, dijo el presidente de Concanaco esta semana. Tiene razón. Y la frase funciona en los dos sentidos: también significa reconocer a quien está detrás de cada compra que hacemos, a quien hace posible que el festejo exista.
El 15 de septiembre a las once de la noche, cuando el gobernador dé el Grito desde el balcón del Palacio de Gobierno y la plaza explote en vivas, habrá cientos de queretanos que lo escucharán desde atrás de una freidora, desde adentro de un camión, desde el otro lado de una valla de seguridad.
No es una tragedia. Es simplemente la ciudad funcionando como funciona siempre: con una parte que celebra y otra que hace posible la celebración.
Querétaro de a Pie no pide que nadie deje de festejar. Solo pide que, entre un viva y otro, alguien se acuerde de los que están trabajando para que el festejo salga bien.
Viva México. Y viva también el que lleva cuatro horas parado para que usted pueda llegar a cenar a tiempo.
Querétaro de a Pie es la columna de comunidad y sociedad de El Progresivo. Se publica cada semana. Si tienes una historia que contar, escríbenos.

