El dren funcionó. Pero todavía no está listo

SINCONCESIONES

Felifer tiene razón en que las lluvias de septiembre no inundaron Peñuelas. Sin Concesiones también tenía razón en junio. Ambas cosas son verdad al mismo tiempo.

En junio, desde este espacio, preguntamos dónde estaba la obra del dren Peñuelas mientras las colonias del norte se inundaban. Era una pregunta legítima: el municipio había prometido terminarla entre junio y julio, la temporada de lluvias ya había arrancado y los vecinos seguían compartiendo videos de calles encharcadas. Esta semana, con las lluvias de septiembre encima, el alcalde Felifer Macías reportó saldo sin afectaciones mayores y atribuyó el resultado a las obras hidráulicas en Peñuelas. Los números que presentó no son inventados: el canal principal está terminado, el agua ya corre por el nuevo cajón de 5.10 metros de altura y 6.6 metros de ancho, y el municipio reporta una reducción de entre 60 y 70% en las afectaciones de la zona. Hay que decirlo con la misma claridad con que se hizo la pregunta: la obra está funcionando.

Y también hay que decir lo que sigue siendo verdad: la obra no está terminada. El techado del canal va al 40%. La urbanización de la calle Obreros no ha iniciado. El municipio tuvo que desmentir esta semana versiones en redes sobre supuesta falta de recursos para concluirla. La promesa original de terminarla entre junio y julio se corrió a agosto-septiembre, y septiembre está terminando. Todo eso es también parte del cuadro completo. Reconocer que la obra avanza no obliga a ignorar que llega tarde y que todavía falta.

Un medio que solo señala errores y no reconoce aciertos no es crítico. Es oposición disfrazada de periodismo. Este espacio no quiere ser eso.

Lo que el caso del dren Peñuelas enseña — y esto va más allá del municipio de Querétaro — es la dificultad de evaluar obra pública en tiempo real. En junio la obra estaba atrasada y las colonias se inundaban: eso era verdad. En septiembre el canal principal funciona y las afectaciones bajaron significativamente: eso también es verdad. Las dos verdades coexisten sin cancelarse. El error del gobierno municipal fue comunicar plazos que no cumplió y responder las críticas ciudadanas en redes llamando “desinformación y mentiras” a los videos de vecinos que documentaban encharcamientos reales. Ese reflejo defensivo es el que erosiona la credibilidad, no la obra en sí.

Quedan pendientes la conclusión del techado, la urbanización de la zona y la prueba definitiva: ¿qué pasa cuando lleguen las lluvias más intensas de septiembre con la obra al 60%? Esa respuesta todavía está por verse. Mientras tanto, le damos a Felifer el reconocimiento que merece por lo que avanzó — y le recordamos que el trabajo de rendición de cuentas no termina cuando la obra queda bien en la foto. Termina cuando los vecinos de Peñuelas no vuelven a preocuparse cada vez que llueve.

Sin Concesiones es una columna de opinión semanal de El Progresivo. Las opiniones expresadas son responsabilidad del medio.

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