Querétaro juega su propio partido esta semana
El Mundial arranca esta semana y esta ciudad decidió no quedarse en la banca. Bien. Ahora que demuestre que sabe más que organizar una fiesta
Arranca el Mundial 2026 y Querétaro no se quedó viendo desde lejos. El Estadio Corregidora abrirá su Zona Fest —39 días de transmisiones, conciertos, gastronomía y actividades familiares— justo cuando México debuta frente a Sudáfrica en el partido inaugural del torneo. Bronco encenderá el escenario, el QroBus llevará a la gente gratis desde la Alameda Hidalgo. El Centro Histórico se luce con balones de fútbol intervenidos por artistas locales en lo que el municipio llama “la capital de la cultura futbolera”. La ciudad está lista para la fiesta. La pregunta de siempre es la misma: ¿para qué más está lista?
Querétaro no es sede mundialista. Los partidos se juegan en Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey. Eso significa que esta ciudad compite en otra categoría: la del destino que sabe sacarle partido al Mundial sin tener un estadio FIFA. Y en esa categoría, la apuesta del gobierno municipal y estatal es inteligente. La Zona Fest en el Corregidora convierte una limitación —no ser sede— en una oportunidad: crear un espacio propio, con identidad queretana, que atraiga turismo de fin de semana, active la economía local y posicione a la ciudad en la conversación nacional durante seis semanas. Si funciona, es de los mejores retornos de inversión en infraestructura de entretenimiento que puede tener una ciudad de este tamaño.
El Mundial dura 39 días. La ciudad que sepa aprovecharlos bien puede construir algo que dure mucho más que el torneo.
Pero hay un detalle que ningún comunicado oficial menciona y que vale la pena poner sobre la mesa: Querétaro estuvo en la conversación para ser sede mundialista hace años y no llegó. Las razones fueron múltiples —capacidad hotelera, infraestructura vial, tamaño del estadio— y algunas de ellas siguen sin resolverse. Que la ciudad tenga hoy que organizar su propio festival alternativo mientras los reflectores apuntan a otras tres ciudades dice algo sobre las deudas de infraestructura que el discurso de competitividad no siempre refleja con honestidad.
Dicho eso, la Zona Fest merece el beneficio de la duda y el apoyo ciudadano. México juega mañana, el Corregidora estará lleno, y Querétaro tiene la oportunidad de demostrar que sabe ser sede de algo aunque no tenga el sello FIFA. Si las calles no se inundan, el transporte funciona y la seguridad responde, habrá argumentos para la siguiente conversación sobre infraestructura. El partido de Querétaro también empieza mañana. A ver cómo sale.
Sin Concesiones es una columna de opinión semanal de El Progresivo. Las opiniones expresadas son responsabilidad del medio.

