Dengue en Querétaro: 81 brigadistas patrullan panteones
Ochenta y uno elementos de la Secretaría de Salud de Querétaro (SESA) ya están en los cementerios del estado. Su misión es clara: eliminar criaderos de mosquitos antes del Día de Muertos. La acción se concentra en las Jurisdicciones Sanitarias 1, 3 y 4.
La urgencia no es menor. Al 30 de octubre de 2026, Querétaro registró su segundo caso local de dengue. Se trata de una mujer de 32 años, residente del municipio de Querétaro. Ese municipio ya acumula dos contagios confirmados y una muerte por esta causa.
A nivel nacional, la cifra es alarmante. Hasta el 19 de octubre de 2026, hay 8,047 casos confirmados y 33 defunciones asociadas al virus en todo el país.
Los brigadistas no solo aplican químicos. Revisan contenedores y floreros donde se acumula agua estancada, el lugar favorito del mosquito Aedes aegypti. Usan motomochilas para rociar insecticida y aplican larvicida donde es necesario. El objetivo físico es simple: dejar sin lugar de reproducción al insecto transmisor.
El personal también orienta a los trabajadores de los cementerios y a los visitantes. Les piden algo concreto: sustituir el agua de los floreros por arena húmeda. Es una medida sencilla que evita que el agua se estanque y se convierta en un criadero.
Si un vecino presenta fiebre intensa, dolor de cabeza, vómito, dolor muscular o sarpullido, debe acudir a un servicio de salud. Al confirmarse o sospechar un caso, las brigadas hacen recorridos casa por casa para detectar más focos de infección. La población debe permitir el ingreso al personal, que se identifica con uniforme y credenciales.
El dengue no discrimina. Puede afectar a quien ya lo padeció antes. Por eso, la vigilancia epidemiológica en Querétaro es permanente. Ante síntomas de gravedad como dolor abdominal fuerte, sangrado de encías o nariz, o vómito persistente, la atención médica inmediata es vital.

