19 mil 500 razones para tomarse Querétaro en serio
El Maratón no es solo deporte. Es la demostración más clara de lo que esta ciudad puede hacer cuando se organiza bien y con tiempo.
Este domingo 4 de octubre a pesar de la lluvia, a las 6:00 horas, 19 mil 500 corredores salieron desde Constituyentes para recorrer las calles de Querétaro en la décimo sexta edición del maratón más importante del centro del país. Pasaron por el Centro Histórico, por el Cerro de las Campanas, por la Pirámide de Pueblito en Corregidora. Y antes de que arrancara la carrera, 40 mil personas ya habían pasado por la Expo especializada que durante días convirtió al estado en un nodo de cultura del running, tecnología deportiva y networking atlético. La derrama económica estimada supera los 80 millones de pesos. Los números son los de un evento de clase mundial. Y por una vez, desde este espacio, la columna no viene a buscarle los huecos al comunicado oficial — viene a reconocer lo que merece reconocerse.
El Querétaro Maratón es la demostración más tangible de algo que el estado presume en discursos pero pocas veces muestra con esta claridad: la capacidad organizativa real. En dos días de Expo y una mañana de carrera, Querétaro tuvo que coordinar cierres viales en las principales avenidas, despliegue de Protección Civil, atención médica en ruta, señalización para corredores de cuatro distancias distintas, logística para 40 mil visitantes en la Expo y la operación de un evento que funciona como clasificatoria para el Maratón de Boston — uno de los seis Major de atletismo en el mundo. Que todo eso haya funcionado no es trivial. Es el resultado de 16 años de aprendizaje institucional que pocos eventos en el país pueden presumir.
Una ciudad que organiza bien su maratón sabe organizar bien sus hospitales, sus vialidades y sus servicios. O debería. El maratón es el examen. La ciudad es el resto del año.
Hay un ángulo que los comunicados oficiales no siempre desarrollan: el maratón no es solo turismo y derrama económica. Es también política pública de salud y de cohesión social. Los 3 mil 800 corredores del 5K incluyen familias, adultos mayores, personas que se inscribieron para tener una meta de actividad física. Los 500 niños de la carrera infantil gratuita son la semilla de una cultura del deporte que Querétaro necesita urgentemente en un estado que, como ya documentamos en este espacio, tiene uno de los índices de sedentarismo más altos de la región. El “Corre con Causa” que esta edición destinó recursos a los bomberos del estado con un millón 500 mil pesos recaudados no es un gesto simbólico — es un modelo de filantropía deportiva que debería replicarse en más eventos.
El primer lugar en competitividad, el primer lugar en manejo peligroso, el dren Peñuelas al 60%, las colonias que se inundan, la interna panista sin resolver — todo eso sigue ahí y seguirá apareciendo en estas páginas. Pero hoy, 5 de octubre, Querétaro amaneció con 19 mil 500 personas corriendo por sus calles ante decenas de miles de espectadores, con el Centro Histórico convertido en escenario de algo genuinamente hermoso. Eso también es Querétaro. Y también merece estar en el registro.
Sin Concesiones es una columna de opinión semanal de El Progresivo. Las opiniones expresadas son responsabilidad del medio.

