Cuida tu piel en verano
La temporada de calor es un momento crítico para la salud de nuestra piel, el órgano más grande del cuerpo y nuestra primera barrera de protección contra factores externos como bacterias, sustancias químicas y cambios de temperatura. La exposición constante al medio ambiente hace que la piel sea vulnerable a los efectos de las altas temperaturas y la radiación ultravioleta.
Mantener una piel sana es fundamental para el bienestar general, ya que produce melanina, un pigmento que ayuda a defender las células de los daños ocasionados por los rayos ultravioleta. Sin embargo, esta protección natural no es suficiente cuando la exposición al sol es intensa o prolongada.
La exposición repetida y prolongada al sol puede ocasionar deshidratación, manifestándose con piel seca, y favorece el envejecimiento prematuro, con la aparición de arrugas y manchas en áreas expuestas. Durante los periodos vacacionales, la exposición al sol en playas, balnearios y albercas puede provocar quemaduras solares, algunas con formación de ampollas.
La Secretaría de Salud recomienda disfrutar del sol con responsabilidad y adoptar medidas preventivas, como mantener una adecuada hidratación, evitar la exposición directa al sol entre las 09:00 y las 15:00 horas, utilizar ropa que cubra la mayor parte de la piel y aplicar protector solar con Factor de Protección Solar de 30 o 50 en todas las áreas expuestas.

