¿El tren pesará en la elección?
Sheinbaum y Kuri posaron juntos frente a las obras. La foto es buena. El calendario cuenta otra historia
a presidenta Claudia Sheinbaum recorrió este fin de semana, junto al gobernador Mauricio Kuri, las obras del tren Querétaro–Irapuato en Apaseo el Grande, Guanajuato: 102 kilómetros, 25% de avance y dos millones de habitantes beneficiados. Ahí dijo una frase que vale la pena guardar: “Somos de partidos políticos distintos, pero eso no tiene nada que ver cuando trabajamos juntos por el bien de México”. Es verdad que la obra pública de este tamaño exige cooperación entre órdenes de gobierno, y es justo reconocer que Kuri y Sheinbaum la han sostenido. Pero una foto de unidad a ocho meses de la elección merece una lectura menos amable que el boletín.
Hace apenas dos meses, la misma presidenta calificó de “politiquería” el protocolo antinarcocandidatos que propuso el mismo gobernador. Cordialidad frente a las excavadoras, confrontación frente a las urnas. Las dos cosas pueden ser ciertas al mismo tiempo, y eso es justo lo que hay que decir en voz alta: en año preelectoral, el tren no es solo infraestructura. Es el activo político más grande que el gobierno federal tiene en Querétaro, y todos los actores lo saben.
El tren no se inaugurará en campaña. Pero se va a disputar en ella.
Los números explican por qué. El tramo México–Querétaro pasó de 8% en diciembre a 30.38% en septiembre, con 143 mil 435 millones de pesos invertidos. El ritmo se aceleró, de unos 2.4 puntos al mes a unos 3.7 en el último trimestre. Aun así, para operar en el segundo semestre de 2027, como se comprometió la presidenta, habría que sostener entre 4.5 y 5.5 puntos mensuales. Y mientras tanto, los queretanos pagan el costo en la vialidad: siete semanas de cierres en Bernardo Quintana, con 150 mil vehículos diarios, son la cara cotidiana de una obra que todavía no ofrece un solo viaje.
Ahí está el punto político que ningún acto de supervisión menciona. Si la meta oficial se cumple, el primer pasajero llegaría después de la elección de junio de 2027 y con Kuri a punto de entregar el cargo. En campaña, el tren será una obra en proceso, no un logro terminado. Morena dirá que es el compromiso cumplido de la presidenta; el PAN dirá que sin la colaboración del estado no habría avanzado. El votante, mientras tanto, decidirá con un tren a medio construir y una promesa de fecha. Lo mínimo que merece es un calendario público de avance, sin maquillaje, y que quienes hoy se toman la foto expliquen qué pasa si el ritmo no alcanza.
Sin Concesiones es una columna de opinión semanal de El Progresivo. Las opiniones expresadas son responsabilidad del medio.

