{"id":389,"date":"2025-08-21T19:59:44","date_gmt":"2025-08-21T19:59:44","guid":{"rendered":"https:\/\/elprogresivo.mx\/?p=389"},"modified":"2025-08-21T19:59:44","modified_gmt":"2025-08-21T19:59:44","slug":"la-triste-metamorfosis-del-periodismo-y-sus-consumidores","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elprogresivo.mx\/index.php\/2025\/08\/21\/la-triste-metamorfosis-del-periodismo-y-sus-consumidores\/","title":{"rendered":"La triste metamorfosis del periodismo y sus consumidores"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"682\" src=\"https:\/\/elprogresivo.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/del-boletin-al-bochiche-santiago-arroyo-columna-el-progresivo-mx-1024x682.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-390\" srcset=\"https:\/\/elprogresivo.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/del-boletin-al-bochiche-santiago-arroyo-columna-el-progresivo-mx-1024x682.png 1024w, https:\/\/elprogresivo.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/del-boletin-al-bochiche-santiago-arroyo-columna-el-progresivo-mx-300x200.png 300w, https:\/\/elprogresivo.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/del-boletin-al-bochiche-santiago-arroyo-columna-el-progresivo-mx-768x512.png 768w, https:\/\/elprogresivo.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/del-boletin-al-bochiche-santiago-arroyo-columna-el-progresivo-mx.png 1051w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Del bolet\u00edn al bochinche: la metamorfosis del periodismo<\/h3>\n\n\n\n<pre class=\"wp-block-verse\"><em>Por <strong>Santiago Arroyo<\/strong>, opinador con \u00ednfulas de empresario y de pol\u00edtico frustrado.<\/em><\/pre>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p>Hubo un tiempo \u2014no tan lejano, pero s\u00ed olvidado\u2014 en que los peri\u00f3dicos no eran cat\u00e1logos de moda pol\u00edtica ni p\u00e1ginas de sociales con nombres que terminan en \u201c-dor\u201d o \u201c-dora\u201d. En Quer\u00e9taro, la prensa hablaba de arte, ciencia, academia, y hasta el chisme ten\u00eda dignidad. Uno se enteraba de exposiciones en el Museo de la Ciudad, nuevos proyectos de j\u00f3venes emprendedores o el \u00faltimo libro del maestro respetado de la UAQ o el ITQ. <\/p>\n\n\n\n<p>Hoy, en cambio, nos desayunamos con notas sobre qu\u00e9 marca de reloj us\u00f3 el diputado en la sesi\u00f3n de cabildo. \u00bfCrisis del periodismo? No. Crisis de nosotros, que lo consumimos como si fuera novela de las cinco de la tarde.<\/p>\n\n\n\n<p>Porque no nos hagamos los sorprendidos: la pol\u00edtica se volvi\u00f3 un espect\u00e1culo esperp\u00e9ntico, s\u00ed, pero porque el p\u00fablico \u2014nosotros, el respetable\u2014 aplaudimos con frenes\u00ed cada nuevo cap\u00edtulo del show. <\/p>\n\n\n\n<p>Hoy el verdadero Congreso est\u00e1 en los comentarios de Instagram o Twitter. Y el verdadero periodista&#8230; a veces parece sacado del reparto de un programa de espect\u00e1culos, el periodismo en estos d\u00edas es tan cierto como los ovnis sobre Bernal.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>Y no, no exageramos.<\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>La \u201cnota dura\u201d ha sido reemplazada por el \u201cchisme blando\u201d. El reportaje se convirti\u00f3 en rese\u00f1a de outfit. El an\u00e1lisis, en infograf\u00eda de pictoline. Antes, un periodista se jugaba el pellejo por sacar una historia de corrupci\u00f3n; hoy se juega el \u00e1ngulo de la selfie con el alg\u00fan pol\u00edtico en el brunch dominical. \u00a1Ah, el nuevo periodismo! Que ni investiga ni incomoda, pero eso s\u00ed: sabe usar Canva. <\/p>\n\n\n\n<p>Y, por si fuera poco, algunos de estos nuevos \u201ccomunicadores\u201d ya no se contentan con ser voceros disfrazados de reporteros: ahora tambi\u00e9n opinan&#8230; sin contexto, sin datos, pero con mucha v\u00edscera, porque, al final las opiniones son como las nalgas, todas tienen una. <\/p>\n\n\n\n<p>Se volvieron influencers del encono, indignados profesionales que critican con sa\u00f1a todo lo que se mueva fuera de su ideolog\u00eda, preferencias partidistas o el hambre, pero callan como marido rega\u00f1ado cuando les toca a los suyos. Su lema es claro: objetividad, pero solo si me conviene.<\/p>\n\n\n\n<p>La sociedad, mientras tanto, consume todo eso como si fuera pozole en feria: con gusto, sin preguntar qu\u00e9 tiene. Nos escandaliza el precio del cintur\u00f3n del funcionario, pero no nos molesta que los medios lo presuman como si fuera un logro. Ya no hay reportajes que generen indignaci\u00f3n&#8230; hay galer\u00edas de im\u00e1genes que despiertan envidia. <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>\u00bfC\u00f3mo pasamos de cuestionar al poder a seguirlo en Instagram?<\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>Pero cuidado: el pol\u00edtico presumido no brot\u00f3 de una alcantarilla (aunque as\u00ed lo parezca), ni lleg\u00f3 de Marte o, tampoco fue manufacturado por bots. Es tan queretano (o mexicano), como t\u00fa y como yo. Estudi\u00f3 aqu\u00ed, fue al mismo antro, se tom\u00f3 selfies con la misma pi\u00f1ata de unicornio. <\/p>\n\n\n\n<p>Y ahora, con el poder en la bolsa, solo sigue el ejemplo que la sociedad premia: el del \u201cnuevo rico con cargo al erario\u201d, que mientras m\u00e1s ostenta, m\u00e1s seguidores gana. Porque la verdad inc\u00f3moda es que nos seduce el exceso. <\/p>\n\n\n\n<p>Nos da morbo ver al hijo de alg\u00fan expresidente en yate, a la s\u00edndica con bolso de dise\u00f1ador, al secretario con chef privado. Y los medios, que son reflejo (y a veces parodia) de la sociedad, simplemente nos dan lo que pedimos. \u00bfQuer\u00edas reportaje de fondo? Aqu\u00ed tienes una entrevista exclusiva: \u201cLa diputada nos cuenta c\u00f3mo organiza su cl\u00f3set por colores\u201d. Premio nacional de banalidad.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>\u00bfQu\u00e9 hacer entonces?<\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>Primero, dejar de disfrazar de \u201cinter\u00e9s p\u00fablico\u201d lo que claramente es far\u00e1ndula pol\u00edtica. Si una nota sobre el viaje de funcionarios a Par\u00eds te da ganas de googlear el hotel en lugar de cuestionar el presupuesto, ya perdiste. <\/p>\n\n\n\n<p>Segundo, exigirle m\u00e1s al periodismo. No m\u00e1s cr\u00edtica visceral con sed de likes, sino investigaci\u00f3n con datos y contexto. Que el periodismo vuelva a ser molesto, no simp\u00e1tico. Que huela a tinta, no a perfume de cat\u00e1logo. Y tercero, educarnos como audiencia. <\/p>\n\n\n\n<p>Porque si seguimos premiando al periodista con micr\u00f3fono comprado y al pol\u00edtico que presume cu\u00e1nto cost\u00f3 su outfit, lo \u00fanico que vamos a lograr es que cada tres a\u00f1os no se renueven los cargos, sino los vestuarios y las tendencias de moda.<\/p>\n\n\n\n<p>Quer\u00e9taro merece m\u00e1s que una prensa de prepago. Merece medios que no vivan de boletines, pol\u00edticos que no confundan servicio con desfile, y ciudadanos que no se deslumbren con la espuma del poder. Porque si no exigimos profundidad, nos seguir\u00e1n sirviendo con leche de avena deslactosada.<\/p>\n\n\n\n<p>Y entonces, cuando el pr\u00f3ximo esc\u00e1ndalo se filtre, no generar\u00e1 indignaci\u00f3n\u2026 sino puro chisme. Y as\u00ed seguiremos: viendo c\u00f3mo la pol\u00edtica se convierte en la nueva telenovela, con final predecible, mal escrita, y peor a\u00fan: basada en hechos reales.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Del bolet\u00edn al bochinche: la metamorfosis del periodismo Por Santiago Arroyo, opinador con \u00ednfulas de&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[54,57,59,55,58,60,56],"class_list":["post-389","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-analisis","tag-columna","tag-crisis","tag-medios-de-comunicacion","tag-opinion","tag-periodismo","tag-prensa-local","tag-santiago-arroyo"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elprogresivo.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/389","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elprogresivo.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elprogresivo.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elprogresivo.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elprogresivo.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=389"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/elprogresivo.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/389\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":391,"href":"https:\/\/elprogresivo.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/389\/revisions\/391"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elprogresivo.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=389"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elprogresivo.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=389"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elprogresivo.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=389"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}