La campaña ya empezó. Las 87 denuncias lo prueban

SINCONCESIONES

El proceso electoral arranca formalmente esta semana. Pero los partidos llevan meses compitiendo como si ya hubiera empezado — y el IEEQ tiene los expedientes para demostrarlo

Esta semana, entre el 16 y el 31 de octubre, el Instituto Electoral del Estado de Querétaro dará el pistoletazo oficial al proceso electoral 2026-2027. Es el arranque formal, el momento en que los relojes electorales se sincronizan, los tiempos de campaña se regulan y los partidos quedan sujetos a un marco legal más estricto. El problema es que nadie avisó a los partidos de que todavía no había empezado. Al 6 de octubre, el IEEQ ya acumulaba 87 denuncias por posibles infracciones electorales — actos anticipados de campaña, uso indebido de recursos públicos y promoción personalizada. Un incremento del 234.6% respecto a 2025, cuando se presentaron apenas 26 en todo el año. La consejera presidenta Grisel Muñiz no descartó llegar al centenar antes del arranque formal. La campaña ya empezó hace meses. Solo falta que alguien lo admita.

Bardas pintadas con nombres de aspirantes en colonias populares de la capital. Funcionarios públicos en recorridos de “cercanía ciudadana” que suenan, huelen y se ven exactamente como arranques de campaña. Secretarios de estado que renuncian a sus cargos con carta pública redactada como discurso de arranque. Alcaldes que presentan segundos informes de gobierno con el gabinete en la calle a las 5:30 de la mañana. Todo eso ocurrió en los últimos meses sin que nadie lo llamara oficialmente campaña. Las 87 denuncias ante el IEEQ son el registro de lo que todos vieron pero pocos nombraron: la elección de 2027 en Querétaro no arranca esta semana. Arrancó en junio.

El proceso electoral formal dura meses. La campaña real dura años. Y en Querétaro, quien no lo entendió así ya lleva retraso.

Que haya más denuncias no significa necesariamente que haya más violaciones a la ley — también refleja que los actores políticos están más atentos, que los ciudadanos denuncian más y que el IEEQ tiene mayor capacidad de recepción. Pero el salto de 26 a 87 en un año sí dice algo sobre la temperatura del proceso. Querétaro 2027 es la elección más competida en la historia reciente del estado — con tres partidos reales en la boleta, con la gubernatura como objetivo nacional de Morena y con el PAN defendiendo 18 años de continuidad. Esa combinación produce exactamente esto: aspirantes que no pueden esperar, partidos que empujan los límites y un órgano electoral que llega al arranque formal con los cajones llenos de expedientes.

Lo que viene ahora es la parte más delicada. Con el proceso formal abierto, el IEEQ tendrá que resolver esos expedientes, el Tribunal Electoral tendrá que emitir criterios y los partidos tendrán que aprender — o fingir que aprenden — a competir dentro de las reglas. La ciudadanía queretana, por su parte, tiene en esas 87 denuncias un mapa parcial de cómo se está jugando esta elección antes de que oficialmente empiece. Este espacio seguirá de cerca cada expediente relevante. Porque en una elección tan competida, las reglas no son un trámite. Son el campo mismo donde se define quién gana.

Sin Concesiones es una columna de opinión semanal de El Progresivo. Las opiniones expresadas son responsabilidad del medio.

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