Cuatro nuevas exposiciones abren sus puertas en el MACQ
El Museo de Arte Contemporáneo Querétaro (MACQ) recibió esta semana cuatro nuevas muestras que abarcan desde el paisaje hasta la cerámica. Ana Paola López Birlain, secretaria de Cultura del estado, presidió la inauguración de estas propuestas que buscan acercar al público a distintas formas de crear y pensar el arte.
En el evento, la funcionaria subrayó el esfuerzo detrás de cada obra. “Detrás de todo esto hay algo que debemos reconocer: hay años de formación, investigación, producción y trabajo. Hay artistas, curadores, gestores y equipos que convierten una idea en un proyecto y un proyecto en una exposición. Y cuando hablamos de economía creativa, hablamos del talento y del conocimiento que generan proyectos, conexiones y oportunidades”, declaró.
La primera exposición, “Donde el azul habita”, es obra de Adriana Stehle. Su pintura usa el color azul como un lenguaje para explorar la memoria y la fragilidad. Sus obras crean atmósferas silenciosas donde el espectador puede sentir el tiempo detenido, invitando a una contemplación íntima del paisaje interior.
Por otro lado, Jorge Sánchez Mejorada presenta “Marchantes”, un proyecto que indaga en las danzas tradicionales de México. En lugar de copiarlas, el artista visitó las comunidades de origen a través de un documental para conocer a los danzantes, maestros mascareros y artesanos. El resultado son cinco piezas escultóricas que reflejan las historias y rituales de esas tradiciones desde una mirada contemporánea.
Fernando Salcedo, artista zacatecano, participa con “Ipseidad”. Esta muestra consta de nueve piezas que combinan fotografía, instalación y arte-objeto. La obra invita a reflexionar sobre la identidad y cómo construimos nuestra personalidad a través de las experiencias y vínculos con otros. Es un recorrido filosófico sobre lo que hacemos propio al apropiarnos de nuestro entorno.
Finalmente, la colectiva “El tiempo desfasado en el reino de lo inútil” reúne a Dan Marte y Luis Batres. Esta exposición celebra los doce años del Estudio Cerámico Contemporáneo, un proyecto queretano que ha consolidado a la cerámica como una disciplina artística permanente en la región.

